Durante años, el automóvil familiar típico fue un sedán. Después llegaron las minivanes, los crossovers y finalmente una avalancha de SUV y pickups que transformó por completo el mercado estadounidense. Hoy basta con observar cualquier estacionamiento para comprobarlo: los vehículos son más altos, más anchos, más pesados y, en muchos casos, considerablemente más grandes que los modelos que ocupaban las carreteras hace dos décadas.

El cambio no es solamente una impresión visual. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, EPA, señala que el tamaño promedio de los vehículos nuevos, medido mediante su “footprint” o superficie entre las cuatro ruedas, aumentó alrededor de 5.4% entre 2008 y 2024, pasando de 48.9 a 51.5 pies cuadrados. Las pickups crecieron cerca de 3.9% dentro de su propia categoría durante ese período, mientras el mercado completo se desplazó progresivamente hacia vehículos más grandes.

La pregunta, entonces, no es si los automóviles han crecido. Eso está bastante claro. La pregunta realmente interesante es otra: ¿necesitamos que sigan creciendo tanto?

El mercado estadounidense se enamoró de las SUV

La transformación del mercado ha sido enorme. La EPA indica que el desplazamiento desde sedanes y familiares hacia SUV ha sido una de las tendencias más claras de las últimas décadas. En el año modelo 2024, solamente las llamadas truck SUVs representaron aproximadamente la mitad de toda la producción de vehículos nuevos analizada por la agencia.

Esto explica por qué tantos fabricantes han reducido su oferta de sedanes mientras multiplican los crossovers y SUV. El consumidor estadounidense ha mostrado una preferencia clara por una posición de conducción elevada, mayor sensación de espacio, facilidad para entrar y salir, capacidad de carga y la percepción de que un vehículo grande ofrece mayor seguridad.

Las pickups también han dejado de ser exclusivamente herramientas de trabajo. Modelos que décadas atrás tenían interiores relativamente sencillos ahora pueden ofrecer pantallas gigantes, asientos ventilados, sistemas de sonido premium, suspensiones sofisticadas y acabados propios de vehículos de lujo. Muchas familias utilizan una pickup grande como su automóvil principal aunque rara vez transporten cargas pesadas o remolquen algo.

Y ahí comienza el debate.

Más grandes porque los compradores las quieren

No sería correcto afirmar que los fabricantes simplemente obligaron al público a comprar vehículos enormes. Existe una demanda real.

Una SUV grande permite transportar niños, mascotas, equipaje y compras con facilidad. Una tercera fila de asientos puede resultar muy útil para familias numerosas. Las pickups ofrecen una capacidad que ningún sedán puede igualar cuando realmente se necesita cargar materiales, arrastrar un remolque o trabajar fuera del asfalto.

También existe un factor psicológico. Muchos conductores dicen sentirse más seguros cuando van sentados más arriba y rodeados de una carrocería grande. Esa sensación tiene cierta base: IIHS reconoce que, en términos generales, los vehículos más grandes y pesados ofrecen mayor protección a sus propios ocupantes que los vehículos pequeños y ligeros.

El problema aparece cuando todos intentan obtener esa misma ventaja al mismo tiempo.

La carrera por conducir algo cada vez más grande

Si una persona cambia su sedán por una SUV porque quiere sentirse más protegida frente a pickups y vehículos grandes, el vecino puede tomar exactamente la misma decisión. Después otro conductor compra algo todavía mayor para conservar esa misma sensación de seguridad.

El resultado puede convertirse en una especie de carrera armamentista automotriz: cada persona intenta protegerse aumentando el tamaño de su vehículo, pero el parque automotor completo termina siendo más grande, pesado y alto.

La EPA confirma que el peso, la potencia y el tamaño promedio de los vehículos nuevos han aumentado en términos generales durante las últimas décadas. La propia agencia explica que el desplazamiento del mercado hacia SUV ha contribuido a incrementar tanto el peso como la potencia promedio de los vehículos vendidos.

Eso no significa que una SUV sea automáticamente mala ni que una pickup grande no tenga sentido. Significa que cuando esos vehículos se convierten en la opción predeterminada incluso para usuarios que nunca necesitan su capacidad adicional, comienzan a aparecer consecuencias que van mucho más allá del propietario.

El problema más delicado está frente al vehículo

Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la forma de los frontales.

Los vehículos altos suelen tener capós más elevados y superficies delanteras más verticales. Cuando chocan contra otro automóvil, su masa adicional puede ser una ventaja para sus ocupantes. Pero cuando impactan a una persona que camina o circula en bicicleta, esa geometría puede producir consecuencias mucho más graves.

IIHS encontró que los vehículos con el borde delantero del capó situado a más de 40 pulgadas del suelo tenían aproximadamente 45% más probabilidades de causar la muerte de un peatón que los vehículos con capós inferiores a 30 pulgadas y frontales inclinados. Incluso los vehículos de altura intermedia con diseños delanteros más verticales mostraron un riesgo superior.

La razón tiene que ver con dónde impacta el vehículo al cuerpo humano. Un sedán bajo tiende a golpear primero las piernas, permitiendo que el cuerpo ruede parcialmente sobre el capó. Una pickup alta y de frontal vertical puede golpear directamente pelvis, abdomen o torso, proyectando además a la persona hacia delante y aumentando la posibilidad de que termine bajo el vehículo.

Una investigación publicada en 2024 y recopilada por IIHS volvió a encontrar una relación entre una mayor altura del borde del capó y lesiones más severas, especialmente cuando esa altura se combina con un frontal contundente y vertical.

La velocidad agrava todavía más esa diferencia

El tamaño del vehículo no actúa de manera aislada. La velocidad continúa siendo uno de los elementos más importantes de cualquier accidente.

Pero IIHS encontró algo especialmente interesante: a velocidades bajas, el riesgo entre vehículos de distintos tipos puede parecer relativamente similar, mientras la diferencia aumenta rápidamente cuando sube la velocidad. En una comparación citada por el instituto, a 10 mph tanto un automóvil mediano como una pickup mediana presentaban aproximadamente 5% de riesgo de lesión grave para un peatón. A 30 mph, el automóvil llegaba a 37%, mientras la pickup alcanzaba alrededor de 76%.

Eso ayuda a explicar por qué la discusión sobre vehículos grandes está tan relacionada con el diseño de las ciudades. Una pickup grande circulando por una autopista no presenta el mismo tipo de exposición que la misma pickup atravesando una zona urbana llena de peatones, ciclistas, escuelas y cruces.

NHTSA también reconoce que el tipo de vehículo importa

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, NHTSA, señala que diferentes investigaciones han relacionado el peso, tamaño y potencia del vehículo con mayor riesgo de lesiones o muerte cuando un peatón es atropellado. También indica que los vehículos clasificados como light trucks, categoría que incluye muchas SUV y pickups, han mostrado un riesgo de fatalidad para peatones entre aproximadamente dos y tres veces superior al de determinados automóviles de pasajeros en estudios previos.

La agencia incluso propuso en 2024 un nuevo estándar federal destinado a reducir las lesiones de cabeza sufridas por peatones cuando son impactados por vehículos, aplicable a automóviles, SUV, crossovers y pickups de hasta 10,000 libras de peso bruto vehicular. En los datos utilizados por NHTSA, los vehículos multipropósito —grupo que incluye SUV, pickups y vans— representaban 49% de las muertes de peatones provocadas por impactos frontales de vehículos en 2022, frente a 37% correspondientes a automóviles de pasajeros.

La preocupación, por tanto, no viene únicamente de grupos críticos con los vehículos grandes. Forma parte de una discusión activa dentro de las propias instituciones estadounidenses encargadas de seguridad vial.

Ver desde arriba no significa verlo todo

Una de las ventajas que muchos propietarios mencionan sobre una SUV o pickup es la visibilidad. Sentarse más alto permite observar mejor el tráfico que circula a distancia y tener una perspectiva más amplia de la carretera.

Pero existe una paradoja: elevar al conductor también puede crear puntos ciegos inmediatamente alrededor del vehículo.

Un capó muy alto puede esconder objetos, animales e incluso niños situados directamente frente al automóvil. Las grandes columnas, espejos y laterales también pueden generar zonas donde una persona queda temporalmente invisible para quien conduce.

Las cámaras de 360 grados, sensores de estacionamiento y sistemas de frenado automático ayudan enormemente, pero no eliminan completamente el problema. De hecho, parte de la sofisticación tecnológica que incorporan los vehículos actuales se utiliza precisamente para compensar limitaciones de visibilidad creadas por su tamaño.

También ocupan más espacio

El crecimiento del vehículo tiene otra consecuencia mucho menos dramática pero extremadamente visible: estacionar se vuelve más difícil.

Muchos estacionamientos estadounidenses fueron diseñados cuando los vehículos eran más estrechos y cortos. Una pickup full-size moderna puede ocupar prácticamente todo el espacio disponible, dejando poco margen para abrir puertas o maniobrar. En garajes antiguos, incluso la altura puede convertirse en problema.

La tendencia se nota especialmente en centros urbanos. Los vehículos más grandes ocupan mayor longitud junto a la acera, necesitan más espacio para girar y pueden reducir la visibilidad en intersecciones cuando se estacionan cerca de cruces peatonales.

La EPA muestra que las pickups continúan siendo, con diferencia, la categoría de mayor superficie entre los vehículos ligeros analizados. En 2024 su footprint promedio estaba alrededor de 65.4 pies cuadrados, frente a aproximadamente 50.4 en las truck SUVs y 46.7 en sedanes y familiares.

Esa diferencia puede parecer abstracta sobre una tabla, pero resulta muy evidente cuando una pickup grande intenta entrar en una plaza de estacionamiento diseñada décadas atrás para un sedán.

Más peso también significa más energía que controlar

Un vehículo pesado necesita gestionar más energía cuando acelera, frena o choca.

Los avances en ingeniería han permitido que los automóviles grandes sean sorprendentemente eficientes comparados con modelos equivalentes del pasado. Motores turboalimentados, transmisiones con más velocidades, sistemas híbridos, desactivación de cilindros y mejoras aerodinámicas han ayudado a compensar buena parte del aumento de tamaño.

De hecho, la EPA informa que el consumo promedio real de los vehículos nuevos alcanzó un récord de aproximadamente 27.2 mpg en el año modelo 2024, a pesar de que los vehículos también se han vuelto más grandes y potentes con el tiempo.

Eso demuestra lo impresionante que ha sido el progreso tecnológico.

Pero también plantea otra pregunta: ¿cuánto más eficientes serían esos mismos sistemas si no tuvieran que mover vehículos cada vez más grandes y pesados?

La propia EPA señala que aumentar peso, potencia o tamaño tiende a perjudicar el consumo de combustible. Parte de las ganancias obtenidas mediante motores más eficientes termina utilizándose para mantener prestaciones aceptables en vehículos mayores.

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Enrique Kogan
Enrique Kogan es el fundador de www.PurosAutosCharlotte.com. Nacido en Argentina, comenzó su pasión por los automóviles a los 6 años de edad cuando su padre le llevaba a ver carreras de autos. Desde entonces ha transformado su vida dedicada al mundo del automovil, siendo un experto del medio. A los 16 años comenzó a escribir sobre automóviles y en 1982 fundó su primera revista sobre la industria en Estados Unidos, la cual vendió y aún se publica hoy en día. Es el primer periodista hispano del automovil en los Estados Unidos y el creador del auto del año para el mercado hispano. Produjo auto shows (uno de ellos fue el mas grande del mundo de autos exoticos) y eventos de gran magnitud en el mundo del automóvil. Hoy viaja por todo el mundo probando distintos modelos de automoviles y visitando auto show, mientras escribe a diario haciendo reviews de nuevos vehiculos y noticias del medio.

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